El reparador de sueños – Cuentos de cuarentena – 7 de abril 2020

¿Les ha pasado a veces que sueñan bajar una escalera y, de repente, se les desaparece un escalón y pisan en el vacío? ¿O que el barco en el que van se empieza a hundir o que su avión se cae a toda velocidad? Bueno, son errores que ocurren en algunos sueños y hay un señor, llamado Pedro León Moscoso, que se dedica a repararlos.

Don Pedro León es especialista en esto. Por ejemplo, tiene estudios de veterinaria para curar a las ovejas que cuenta la gente que no tiene sueño. También sabe algo de carpintería onírica (onírico significa que tiene que ver con los sueños, por si acaso), un poco de arquitectura onírica, una cuota de ingeniería onírica y un montón de cosas oníricas más, que no voy a seguir diciendo porque me da sueño.

Para llamarlo hay que dormirse y empezar a decir su nombre. No sirve hablar dormido, hay que hacerlo cuando ya está dentro del sueño. El problema es que a veces se meten monstruos peludos o elefantes rosados en el sueño, y como uno se distrae, se le olvida llamar a don Pedro León.

El otro problema es que su trabajo sólo puede pagarse con monedas del Ratón Pérez. Entonces, sólo los niños que han perdido un diente y que han obtenido una de esas monedas pueden pagarle a don León. Los que están muy viejos (los papás, por ejemplo), como ya no se les caen los dientes de leche, no tienen con qué pagar.

Por eso se pasan cayendo en los sueños. O sus ovejas se les enferman y viven con insomnio. Pobres viejitos con sus dientes de titanio…

FIN