El colegio que aumentó el recreo – Cuentos de cuarentena – 17 de abril 2020

Esto ocurrió hace mucho tiempo. Hubo un colegio (del que guardaremos el nombre, para proteger a su director) que escuchó a sus alumnos y que cambió las clases por recreos. ¿Cómo? Sí: decidieron que los niños tenían que “entrar a recreo” en vez de “entrar a clases”. Y partían el día con dos horas de recreo, después hacían diez minutos de clases, luego dos horas de recreo, veinte minutos de clases, dos horas de recreo y después, para la casa.

Los niños estaban MUY felices, al principio.

Pero lueguito comenzaron a aburrirse de jugar tanto. Además, los profesores les ponían nota por el recreo. Y el que no metía goles, o no saltaba a la cuerda, o no se tiraba por el resbalín, se sacaba un rojo. Lo otro es que no se podía descansar, porque al colegio se iba a jugar al recreo, y no a sentarse.

A las pocas semanas los niños estaban con agotamiento crónico. Pedían que por favor les hicieran más clases, para poder estar sentados y callados un rato. Además que las tareas para la casa eran jugar, y jugar y jugar.

¿Buena idea, no? Jajaja. Por eso casi todos los colegios tienen tan poco recreo, creo yo. Pobres niños. Además que tenían que comer muchas colaciones, así que se llenaron de caries también.

Mejor estudien. Calladitos. Gracias.

FIN

POSTDATA: Se aceptan depósitos de todos los padres agradecidos por este llamado al orden. Para eso estamos.