Violeta No – Cuentos de cuarentena – 27 de abril 2020

Hay tantos cuentos sobre niños y niñas que dicen que “no” a todo, que por eso no les voy a no contar el cuento de Violeta No.

No les voy a relatar que Violeta No no era una niña desobediente, pero que igual a todo decía que no. Entonces había que pedirle las cosas al revés. Cuando era la hora de almorzar, por ejemplo, había que preguntarle si no tenía hambre. Y ella decía que no, que era lo obvio, porque estaba a punto de darle un mordisco a la mesa y las tripas le estaban crujiendo de puro vacías. Entonces no había que no darle la comida.

No les voy a preguntar si no quieren que siga, así que sigo.

Para que se fuera a bañar, porque estaba tan hedionda que olía a mini zombi, había que preguntarle “Violeta No, ¿no quieres irte a bañar?”. Y como Violeta No decía que no quería no bañarse, había que meterla a remojo al tiro.

¿No me siguen, cierto? Porque si no me siguen, no puedo no seguir.

¿Que no?

Ah no, ya me aburrí.

No sigo con esta lesera de cuento.

Pero este no es el fin. Aunque no es el cuento que no le gustaría a Violeta No.

Aaaaaaaaaargh.

Ya, chao.

NO FIN.