Escupa la pepa plis – Cuentos de cuarentena – 18 de mayo 2020

Al pobrecito de Esteban lo habían paqueado toda su vida diciéndole que no se tragara las pepas de la sandía. Y a él no le molestaba no escupirlas. Además, se preguntaba, si el tomate y el pepino se comen con pepas, ¿por qué las sandías no, ah?

En eso estaba pensando, aburridísimo en esta cuarentena interminable, cuando vio que a su papá le había salido una tremenda guata.

Bien redonda, pero medio achatada.

-Papito lindo querido. Cuando eras niño ¿te comías las pepas de sandía?

-Obvio. Pero tu abuela, dale con que me iba a crecer una adentro. Y nunca pasó ¿viste?

Y Esteban comenzó a escupir hasta las pepas de las frutillas.

FIN